Friday, October 27, 2006


LOS CHONOS

Este pueblo se mezcla con los Cuncos, imponiendo su carácter de pueblo marítimo; practicaban la pesca y también la cacería de lobos marinos para lo que utilizaban las embarcaciones construidas por ellos llamadas "Dalcas" que eran tres tablones que habían sido curvados con agua y con fuego y que estaban cocidas entre sí mediante fibras vegetales habitaron entre los 43º y 48º de latitud sur; es decir, ocuparon parte del sur austral, incluyendo los actuales archipiélagos de Chonos y los "Guaitecas", aventurándose a navegar peligrosamente por los canales y por el tempestuoso "Golfo de Penas".

Es interesante señalar la presencia de algunos elementos marítimos de aparente origen polinésico, como el reno de paleta ancha denominado "Pagaya" y el empleo de un ancla de madera y piedras llamado "Sacrlo, lo que aparentemente confirmaría los viajes de grupos polinésicos a las costas de Chile y especialmente a Chiloé. La presencia del pueblo Chono es la base de la gran tradición marítima de los chilotes.

Su organización social consistía en bandas muy pequeñas que solo se mantenían permanentemente unidas a nivel familiar.

Las mujeres también participaban en actividades económicas básicas mariscando en las playas, también contribuían a la crianza de perros de los cuales aprovechaban el pelaje y tejían paños de tosca textura.

Cuando los Chonos no estaban navegando vivían en armazones de cuero y madera en cavernas naturales. La alfarería, aparentemente, les fue desconocida; fabricaron lanzas, masas o garrotes, anzuelos de madera y redes de fibra vegetal.
La etnia más importante de Chile

LOS MAPUCHES

Los mapuches o gente de la tierra (de mapu = tierra y che = gente) ocuparon Chile entre los ríos Itata por el norte y Toltén por el sur, mezclándose con los picunches y los huilliches.

Los mapuches provenían de la región argentina de Neuquén, y cuando llegaron a nuestro país, cambiaron sus hábitos nómades por el sedentarismo. En el siglo XVI ellos conformaban el conglomerado poblacional más grande de Chile, con más de un millón de habitantes.

Organización socio-política de los mapuches
Los mapuches se organizaban en una estructura denominada sociedad segmentada, que indicaba un conjunto de grupos congregados por el parentesco y el territorio, los que a pesar de compartir costumbres comunes no poseían una unidad política.

El núcleo de esta estructura social llamada tribu era el linaje, integrado por familias que descendían de un antepasado común denominado Pillán. El jefe civil de este linaje era el lonko, un hombre anciano que dirigía el grupo familiar. Sin embargo, el lonko no tenía poder para mandar ni hacerse obedecer; su labor consistía únicamente en aconsejar y solucionar los problemas que surgieran entre los parientes.

El linaje implicaba la posesión de un territorio propio, el que era delimitado claramente y resguardado de la intromisión de cualquier mapuche vecino. En él se ubicaban las familias extendidas, formadas por el padre, la o las madres, los hijos varones casados, sus esposas y vástagos. Una familia de este tipo podía ocupar de siete a ocho rucas. Los linajes emparentados entre sí formaban una agrupación mayor, que era dirigida por el cacique o curaca, quien presidía las ceremonias religiosas y actuaba como juez cuando ocurrían desacuerdos entre miembros del linaje.

En situaciones de conflicto como, por ejemplo, una guerra, se designaba otro jefe para que los dirigiera, denominado toqui, el que perdía autoridad cuando finalizaba la disputa. Su insignia de mando era la clava, una especie de palo con empuñadura cuyo extremo opuesto representaba la cabeza de un pájaro.

Respecto de los territorios ocupados, los mapuches generalmente elegían para vivir las orillas de los ríos. Sin embargo, luego de la penetración española subdividieron sus territorios en distritos, repartidos en la costa, el valle central y la precordillera, a los que llamaron vutalmapu. A su vez varios vutalmapu conformaban los aillarehue o uniones de tribus.

Los grupos familiares vivían dispersos y separados por considerables distancias que les impedían constituir aldeas o pueblos.


Cazadores terrestres insulares

LOS ONAS

Este pueblo se aposentó en la Isla Grande de Tierra del Fuego y ya estaban en este lugar cuando se formó el Estrecho de Magallanes, que separó la isla del continente.

Los onas o selk´nam habitaban en la Isla Grande de Tierra del Fuego, y como desconocían la navegación, se supone que estaban en este lugar cuando se formó el Estrecho de Magallanes, que separó la isla del continente.

La variedad de alimentos con los que contaban, tales como guanacos, aves, huevos, vegetales y productos marinos, los llevó a dividirse en grupos de parientes que tenían su propio territorio, generándose disputas cuando los terrenos eran invadidos por personas ajenas al linaje.
Aunque las familias eran nómadas, algunas solían vivir en un mismo lugar, fabricando toldos conformados por un armazón de ramas entrecruzadas y cubiertas por cueros, donde se mantenía una hoguera que los calentaba.

Cuando se desplazaban, se hacían acompañar de perros domésticos. Las mujeres trasladaban las pertenencias, como canastos de fibras vegetales y recipientes de corteza de árbol, y los hombres llevaban armas para cazar o defenderse. Para la caza utilizaban arcos de grandes dimensiones y lanzas, transportando las flechas en un carcaj (caja portátil) colgado a la espalda.

Su vestimenta estaba hecha de cuero de guanaco o de zorro curtido. Si había mucha nieve, cubrían sus pies con una especie de mocasines de cuero. Acostumbraban, además, depilarse el cuerpo y untarlo con grasa de lobo marino. Se adornaban con collares y brazaletes de concha, huesos o piedras, y en la cabeza gustaban de llevar penachos de plumas.

Dentro de la organización social, un personaje de singular importancia era el chamán, a quien se atribuía poderes sobrenaturales y actuaba como curandero, mago o brujo. Practicaban ritos de pasaje o transición, para celebrar el paso de una vida a otra, siendo la más trascendente la llamada hain, que tenía lugar cuando hombres y mujeres pasaban a la pubertad.
Creían en la existencia de un ser superior llamado Temáukel, el que vivía en un luminoso lugar del cielo y vigilaba a los hombres a través de las estrellas.

Friday, October 20, 2006

AVEZES



En ocasiones es mejor dejar las cosas como estan, aunque esten mal o se encuentren en un profundo error extructural, dejar seguir el rumbo de las cosas materiales organicas e inorganicas.

¿Por que?

Para que encuentren su meta o su destino y no provocarles un cambio que altere sus cordenadas, podriamos causar un gran accidente, es decir, atropellar a un gato o que se nos caiga la bicicleta encima, mejor dediquemonos a leer un libro sin cambiarlo de canal ni menos bañarlo. Comamos para saciar nuestras ganas de adquirir nuevos conocimientos y asi perfeccionarlos para poder ir a la playa o al campo, nunca hay que olvidar la tabla de skate para poder dar un buen paseo en bicicleta.